De la idea al mural
- Lorena De Piero

- Apr 21, 2021
- 5 min read
Updated: Apr 27, 2021
Finales 2018
Presentación del proyecto de taller y construcción del mural colectivo
En el Bachi siempre vamos buscando distintas formas de financiar los proyectos, ya sea con aportes personales, organización de rifas y festivales, ferias, donaciones, etc.
En esta oportunidad, por medio de una convocatoria del FNA se pudieron obtener los fondos para comprar los materiales y las herramientas básicas que íbamos a necesitar para armar talleres con el fin de aprender la técnica del mosaico y luego construir colectivamente un mural.

Este proyecto permitió potenciar varios talentos de compas que hay en el Bachi y fue una oportunidad de aprendizaje de una técnica artística y una forma de expresión creativa, laburando desde la educación popular.
Ya habíamos participado en otras iniciativas artísticas. Hace unos años participamos con otras organizaciones compañeras en el marco de Campaña Antirrepresiva. Pero esta vez el dibujo, el mosaico y la posibilidad de explorar el arte callejero se volvieron nuevas apuestas. Así comenzó esta propuesta, que con los aportes de muchas personas se fue concretando en una realidad.
Pensando en el boceto
¿Qué queremos expresar? Fue el primer interrogante que surgió. Comenzamos a debatir a partir de diversas imágenes y frases que daban cuenta de lo que somos y por lo que nos organizamos.
Las distintas imágenes que fuimos compartiendo fueron: marchas del movimiento de mujeres , los niños zapatistas, el puño en alto, resistencias que tenían que ver con la educación y la salud, mujeres, naturaleza, banderas como la whipala.
Distintas preguntas fueron surgiendo: ¿qué nos representa? ¿Por qué? ¿Qué deseamos contar? ¿A quiénes?
Marzo - Abril 2019
Concretando el dibujo- la representación
Distintas imágenes y muchas otras queríamos representar. En esta oportunidad queremos mencionar a lxs compas María, Teté, Seba, quienes fueron fundamentales en este proceso de diseño y concreción del dibujo. Siempre en los momentos artísticos, pintando las remeras, armando las banderas, participando en las muraleadas.
¡Qué desafío! poder concretar en una propuesta la lucha urbana, la rural, la tierra y la diversidad de América Latina...
Siempre un encuentro místico potencia la creatividad! El debate se fue alargando entre las risas, las correcciones, unos buenos fideos y un rico vino, y así quedó el diseño, allí están nuestras apuestas y la conexión con las luchas de muchos movimientos en América Latina.
Abril - Mayo 2019
La convocatoria
Realizamos una convocatoria abierta a educadorxs, estudiantes y personas del barrio que quisieran participar en el aprendizaje y la construcción del mural. No había que tener experiencia en mosaico, solo creatividad y ganas de aportarle a este proyecto.
En estos meses se aprovechó a hacer algunos volantes para difundir y se fueron preparando algunas instancias de encuentro para compartir con estudiantes qué materiales necesitábamos, qué herramientas, cómo íbamos a practicar, etc.
Mayo a Diciembre 2019
Durante este tiempo nos fuimos juntando los días sábados (al principio cada quince días, luego se convirtieron en encuentros semanales), por la tarde, eso de las 16 hs. El lugar de encuentro, obviamente el Bachi, en la esquina de Av. Sáenz y Av. Amancio Alcorta, en el barrio de Pompeya.
Hubo días donde se sumaban varias personas, otros días éramos más poquitxs. Algunos días con sol, otros con lluvia y frío. Algunos días compartiendo el espacio con otras actividades y otras veces el espacio quedaba sólo para el taller. Sábado distintos, pero siempre con la misma buena energía para crear, aprender, compartiendo unos mates, compartiendo algún festejo de cumpleaños, conversando sobre la vida y las necesidades por las que atravesamos.
De esta manera, de a poco, nos fuimos consolidando como equipo de laburo y fuimos avanzando en el proyecto colectivo. Algunxs también se animaron en seguir aprendiendo en forma individual, así que compartimos los trabajos que algunxs hacían en sus casas.
En el transcurso de estos meses, además, invitamos a participar a distintas mosaiquistas y artistas, quienes habían sido nuestras maestras en otros espacios o que las reconocemos por su trabajo con sentido político. Fue muy lindo recibir un sí lleno de alegría y solidaridad con su saber para acompañarnos a Sil, Vivi, Euge, Male y Mosaico Urgente.
En todos los encuentros fuimos descubriendo los significados del mosaico, como un arte colectivo que nos servía para expresar , visibilizar nuestra lucha, nuestra indignación colectiva , pero también como un arte más terapéutico que daba lugar a compartir nuestras vivencias personales, que daba lugar a la pregunta y al diálogo con el otrx o simplemente permitirnos hacer reflexiones más introspectivas y sentirnos bien trabajando junto al otrx.
2020
Ese año significó un paréntesis para el proyecto. Como es de público conocimiento la cuarentena decretada en el mes de marzo, se fue extendiendo a medida que la pandemia se profundizaba. Así arrancó para todes un tiempo rarísimo, al que no estábamos acostumbradxs: sin encuentros presenciales, sin poder abrazarnos, sin poder compartir el mate, pero acompañándonos y apoyándonos en esos tiempos y momentos difíciles.
Así, cada unos de los paños que armaban nuestro mural quedaron guardados en el bachi.
Febrero 2021
El muro
Durante el año anterior, con algunxs que participaron del mural fuimos manteniendo contacto, con otrxs se perdieron. Surgieron emergencias, otras necesidades, mudanzas a otros lugares. Pero no queríamos dejar abandonadas las partes del mural, por eso a principios de año decidimos comenzar a concretar el lugar donde instalarlo.
Unx de los estudiantes del Bachi, Luis junto a su hermano, levantaron una pared en la entrada del Bachi. Era el comienzo de una construcción que se había pensado hace tiempo y que se continuará a futuro.
Instalación y empastinado
En esa pared fue donde instalamos el mural. Fue el momento donde fuimos dando cuenta de todo lo que aprendimos y de lo aún nos falta por aprender. Hay algunos errores que fuimos solucionando en el momento. Por eso, instalamos en un día y decidimos empastinar al otro. Sabemos que preparar un mural requiere de mucha planificación y organización y nos entusiasma en continuar aprendiendo!
¡Una enorme emoción y mística atravesaron esos días! Es indescriptible el momento en que vemos terminado el trabajo y una etapa de compartir, de crear y de concretar esa idea de representar nuestras luchas en el barrio que habitamos.



































































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